April 25th, 2009

Baby boom

Había una vez un sacerdote de alta graduación que sedujo a una mujer bastante más joven que él y de ese romance nació un niño. No estoy resumiendo la novela de El pájaro espino, sino las últimas noticias que están llegando de Paraguay.

Durante la última semana no han pasado dos días sin que al presidente Fernando Lugo le saliese un hijo nuevo. Una parte del mundo está escandalizada, porque hasta hace bien poco este señor no sólo decía no tener descendencia, sino que además era obispo y se suponía que había hecho voto de castidad.

Este último detalle se queda en eso, en un detalle, porque la historia ha dado más de un caso (y más de dos y de tres) de religioso a quien todos llaman padre, menos sus propios hijos, que llaman tío. Más que documentada, película incluida, está la historia de la familia Borgia, por poner un ejemplo.  Por eso la otra mitad del mundo, entre los que me incluyo, no se sorprende.

El señor Lugo no es, ni mucho menos, Richard Chamberlain en El pájaro espino, pero esas mujeres algo le habrán tenido que ver, aunque sólo sea el poder (político o eclesiástico) que atrae a mucha gente. No voy a entrar a valorar lo que el presidente de Paraguay tiene que hacer con su vida privada ni soy defensora de los valores de la iglesia católica (institución que podría perfectamente calificarme a mí de pagana y pecadora), pero que se monte semejante escándalo por este tema me parece extralimitado.

Y con este pequeño post inauguro una nueva categoría, que no sé aún lo prolífica que resultará, con reflexiones de todo a 1 euro sobre la actualidad internacional.

April 21st, 2009

Quiero pegarle un buen corte a alguien

Me he comprado unas tijeras de entresacar. De esas que cortan unos pelos sí y otros no. Y me muero por probarlas. Soy de esas personas que en cuanto se compran algo tienen que estrenarlo inmediatamente. No puedo evitarlo, va en mi naturaleza. Es la emoción del juguete nuevo.

Así que ahora estoy deseando que le crezca rápido el pelo a mi hermano para poder usar mis nuevas tijeras. Tiene que ser él, es el único que me deja acercarme a su cabeza con unas tijeras. Bueno, él y mi madre, que a ella también le van los cortes con emoción, pero como tiene menos volumen y el cabello más fino no me da material para usar las tijeras de entresacar, que lo que hacen es descargar peso y quitar volumen.

También he pensado en probarlas con mi propio pelo, que tengo materia prima suficiente para practicar, donar para varias pelucas y aún así no me quedaría calva ni de lejos. El problema es que sólo me apaño para la parte delantera, del flequillo y el desfilado. En la zona donde no tengo campo de visión no me atrevo, no soy tan temeraria. Mañana igual me doy un repasito en el flequillo, que empiezo a parecer un viejo pastor inglés , pero sólo ahí.

He visto gente que se corta el pelo a sí misma. En Youtube hay mogollón de vídeos “how to” de cómo cortarse uno mismo las melenas, pero no me fío de mi propia destreza, al menos al nivel que tengo ahora de habilidad con las tijeras. Porque yo puedo ser muy mañosa a veces, de hecho en lo de cortar el pelo soy autodidacta, pero tengo limitaciones.

Mis carencias teóricas en cuanto a técnicas de corte estoy intentando suplirlas con Youtube; una vez más, esa fuente inagotable de conocimiento. He descubierto que hay multitud de vídeos, principalmente de cursos a distancia, en los que explican paso a paso cómo debe uno manipularle las greñas a la gente y son realmente interesantes.

No sé, a lo mejor soy una artista/estilista en potencia y estoy perdiendo el tiempo con el periodismo. No creo, pero nunca se sabe. Tal y como está el mundo con la crisis, nunca está de más abrirse ventanitas, por si te dan con la puerta en las narices.

March 23rd, 2009

Por Ra, Helios y Apolo (entre otros)

Hace unos días se cumplió mi primer aniversario como ser nocturno. Y la verdad, esto de vivir con horarios vampíricos, bien planteado, puede llegar a ser un filón de temas para escribir. Ya hace unos meses que me di cuenta de ello, pero mi crisis de inspiración era más fuerte que yo. Ahora veo que fue culpa de la falta de luz solar del invierno. Al final todo está relacionado: vivir sin luz da mucho para contar, pero quita las ganas de escribirlo.

En realidad, mi ritmo de vida es muy parecido al que tenía antes. Suena el despertador, lo apago, vuelve a sonar, lo apago de nuevo (así varias veces, el número varía según el día), me levanto, a veces salgo a la calle a dar una vuelta o quedo con alguien para comer, después voy a trabajar y cuando termina mi jornada laboral vuelvo a casa, ceno, leo un rato y me voy a dormir. Vamos, una rutina de lo más normal. Lo único que tiene de especial son las horas a las que hago cada cosa.

Por ejemplo, desayuno escuchando La Ventana, programa de radio que empieza a las cuatro de la tarde. Mis comidas son las cenas de los demás, y mis cenas, sus desayunos.  A simple vista suena a locura, pero por el momento es la única forma que me ha dado resultado para poner un poco de orden en mi caótico día a día.

Una vez que te acostumbras se lleva más o menos bien. Lo peor es el invierno, que se vuelve increíblemente duro. En diciembre pasé días y días con el ánimo por los suelos por la falta de sol. Que anochezca al poco de levantarte llega a minar el ánimo de cualquiera.

Por eso ahora me siento cada vez mejor cuando veo que según pasan los días el sol se pone cada vez más tarde. No veo el momento de volver a cambiar la hora, llevo esperándolo desde que entró el horario de invierno en octubre. Ya quedan sólo unos días y solo de pensarlo me da un subidón de energía. Que vivan Ra, Inti, Tonatiuh, Helios, Apolo y todos los de su gremio.

March 18th, 2009

Pequeñas cosas

Me gusta…

  • la luz del sol. Nunca la había valorado tanto como ahora que trabajo de noche
  • el ruido de la nieve al pisarla
  • conducir por la noche con la carretera casi vacía
  • lavarme el pelo
  • ver lo que la gente va leyendo en el metro
  • reir hasta que se me saltan las lágrimas
  • andar por el campo
  • el olor a cristasol
  • dibujar
  • el sentimiendo de querer a otra persona
  • viajar

No me gusta…

  • los días cortos de invierno
  • el ruido de los chicles
  • el doblaje de las películas
  • secarme el pelo
  • resfriarme en mi fin de semana libre del mes
  • los programas de tertulianos de la tele
  • la hora punta en el metro
  • el sensacionalismo

Me gustaría…

  • seguir un horario de persona normal
  • que en las zapaterías normales tuvieran un 42 de mujer
  • poder ir andando a trabajar
  • mantener siempre la ilusión por lo que hago
  • poder comer alimentos picantes o muy especiados sin tener dolor de estómago después
November 7th, 2008

Yo estuve allí

No exactamente en el lugar de los hechos, que fueron muchos al mismo tiempo, pero sí en uno de los mejores sitios de España para seguir un acontecimiento de estas características. Un maratón informativo al pie del cañón, siguiendo uno de los hechos históricos que se recordarán de este siglo.

Hubo tensión, nervios y un cuidado trabajo de equipo para que saliera todo bien. Y así fue. Espero poder seguir diciendo en el futuro, al recordar otros momentos claves de la historia, que los viví en circunstancias tales como estas.