Ni noruego, ni poyeya, ni nada… la canción más bonita de este año (y en mucho tiempo) de Eurovisión era la de los portugueses.
Cada vez que la escucho me gusta más
Ni noruego, ni poyeya, ni nada… la canción más bonita de este año (y en mucho tiempo) de Eurovisión era la de los portugueses.
Cada vez que la escucho me gusta más
Ruido. Obras. Atascos. Aglomeraciones en el metro. Contaminación. Prisas. Estrés. Y de repente… en una calle transitada de una gran ciudad te encuentras esto. Y te alegra el día. Te relaja. Son esas pequeñas joyas con las que a veces te puedes tropezar en algunas grandes ciudades.
Muchas veces me paro en medio de la calle a escucharlos. Y no me importa correr el peligro de que me arrolle la ola de transeúntes. Las notas de esas melodías tienen efecto balsámico y hacen que merezca la pena.
Hace un tiempo cuatro noruegos se juntaron para cantar en directo una canción en un programa de televisión de su país y el resultado fue esta maravilla de versión del clásico de Leonard Cohen:
Por orden de aparición, los intérpretes son:
- Espen Lind (en España se le oyó bastante hace unos años con “When Susanah cries”)
- Askil Holm
- Alejandro Fuentes
- Kurt Nilsen (este ganó, creo, la primera edición de Idols a nivel mundial)
Últimamente me ha dado por escuchar esta canción. Me encanta la voz que tiene este tío…