Category: Reflexiones de todo a un euro

May 12th, 2009

May the Force be with you

Veintiséis años después (los que tengo yo, porque la peli tiene más) por fin he entendido la historia de La Guerra de las Galaxias. Había visto las tres primeras películas ( o las tres últimas, según se mire) alguna vez de pequeña cuando las ponían por la tele, pero nunca conseguía que me enganchasen ni retenían mi atención. Me aburrían un poco.

Alguno se habrá echado las manos a la cabeza después de haber leído esto último, pero mi caso se suele dar con cierta frecuencia si no se consigue seguir el hilo de la historia. Muchos personajes, muchos lugares inventados, bufff… un lío.

Hoy, después de ver la sexta parte (o la tercera, según se mire), La Venganza de los Sith, por fin empiezo a pillar cosas y a cogerle gustillo al culebrón familiar de los Skywalker (que no son parientes de George Walker Bush, aunque haya tintes imperiales y guerras de por medio). Y ahora mi pregunta es ¿no hubiera sido más fácil contar las cosas en orden desde el principio? Aunque supongo que ese es parte del encanto de la saga.

Además, otra pequeña pega de rodar las pelis al revés, aunque le reconozco gran mérito, es que si distan 30 años entre el episodio IV y el III, los efectos especiales se resienten que te cagas. Para su época eran una pasada, pero por mucha limpieza digital que le hagan, los disparos de Luke parecen pintados a rotu si los comparas con los tiros que pegaba su padre cuando no levantaba tres palmos del suelo. Y eso choca aún más si consideras que los de Luke son, en teoría, cronológicamente posteriores a los de Anakin.

Las ensaimadas capilares de la princesa Leia merecen también comentario aparte, pero eso aún tiene un paso porque la moda sí puede involucionar. Sólo hay que ver el actual retroceso hacia el mal gusto con el regreso de las hombreras, los cardados de pelo y la moda en general de los 80 (que mezclado además con determinados aires chonis ya sí que tienen muy mal arreglo).

Todo esto que estoy diciendo no supone una crítica negativa. Para nada. De hecho ahora tengo pensado repasarme los episodios IV, V y VI para terminar de captar los matices de la trama. Una vez puestos, ya hay que hacer las cosas bien.

Y con esto y un bizcocho… que la fuerza sea con vosotros. O para los que vemos cine V.O.S., may the Force be with you.


April 30th, 2009

Sólo nos queda el amor

Salud, dinero y amor, dicen que son los tres pilares de la felicidad.

Pues bien, si miramos el panorama internacional a través de los medios de todo el mundo, la situación queda como sigue: la crisis económica nos deja sin el dinero y la gripe del cerdo nos deja sin la salud.

Así que sólo nos queda el amor, o ya ni siquiera eso, porque hasta los que parecían los más fuertes caen (que dicen los corazoneros que los Brangelina están a punto de separarse).

Por eso mejor hacer caso a la canción, y el que tenga un amor, que lo cuide.

April 25th, 2009

Baby boom

Había una vez un sacerdote de alta graduación que sedujo a una mujer bastante más joven que él y de ese romance nació un niño. No estoy resumiendo la novela de El pájaro espino, sino las últimas noticias que están llegando de Paraguay.

Durante la última semana no han pasado dos días sin que al presidente Fernando Lugo le saliese un hijo nuevo. Una parte del mundo está escandalizada, porque hasta hace bien poco este señor no sólo decía no tener descendencia, sino que además era obispo y se suponía que había hecho voto de castidad.

Este último detalle se queda en eso, en un detalle, porque la historia ha dado más de un caso (y más de dos y de tres) de religioso a quien todos llaman padre, menos sus propios hijos, que llaman tío. Más que documentada, película incluida, está la historia de la familia Borgia, por poner un ejemplo.  Por eso la otra mitad del mundo, entre los que me incluyo, no se sorprende.

El señor Lugo no es, ni mucho menos, Richard Chamberlain en El pájaro espino, pero esas mujeres algo le habrán tenido que ver, aunque sólo sea el poder (político o eclesiástico) que atrae a mucha gente. No voy a entrar a valorar lo que el presidente de Paraguay tiene que hacer con su vida privada ni soy defensora de los valores de la iglesia católica (institución que podría perfectamente calificarme a mí de pagana y pecadora), pero que se monte semejante escándalo por este tema me parece extralimitado.

Y con este pequeño post inauguro una nueva categoría, que no sé aún lo prolífica que resultará, con reflexiones de todo a 1 euro sobre la actualidad internacional.